¿Te duele la rodilla? 6 consejos para aliviar el dolor
El dolor en la articulación de la rodilla siempre es una sensación molesta. Puede tener diversas causas y es importante que lo trates de inmediato. Aquí te explicamos qué puedes hacer si te duele la rodilla.
¿Cuáles son las causas del dolor en la articulación de la rodilla?
El dolor en la articulación de la rodilla puede tener muchas causas diferentes. A menudo depende de tu nivel de actividad física, tu estado de salud y también de tu edad. Estas son las causas más comunes del dolor articular en la rodilla:
- Sobrecarga por exceso de ejercicio o una postura incorrecta
- Desgaste o artrosis
- Inflamaciones en la articulación o en la bursa
- Lesiones, como una rotura de menisco o de ligamento cruzado
- Sobrepeso, que ejerce una presión adicional sobre las rodillas
Si sabes cuál es la causa, podrás tomar medidas para tratarla adecuadamente. De este modo, evitarás daños mayores y reducirás el dolor y otros síntomas.
¿Cómo sé que me duele la articulación?
Normalmente, hay señales claras que indican que tienes dolor articular en la rodilla. Por ejemplo, puedes sentir una molestia persistente, rigidez o hinchazón. Además, es posible que la rodilla haga chasquidos o crujidos y que te cueste moverla con normalidad. El dolor de rodilla al doblarla o al subir escaleras también son señales de que algo no va bien. Si te duele la rodilla en reposo, puede que se trate de algo distinto a una sobrecarga.

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¿Qué hacer si te duele la rodilla?
1. Descansa lo suficiente
Es importante que la rodilla tenga la oportunidad de recuperarse. Por eso, evita temporalmente los esfuerzos (intensos). Sin embargo, procura no estar demasiado tiempo sin moverte, ya que eso puede hacer que la articulación se vuelva más rígida.
2. Aplica frío en la rodilla
Si acabas de empezar a sentir dolor, es recomendable aplicar frío de inmediato. Utiliza una bolsa de hielo o una compresa para reducir la hinchazón y el dolor.
3. Haz ejercicios ligeros
Cuando puedas, es importante volver a moverte. Empieza con ejercicios ligeros, como estiramientos específicos para mantener flexibles los músculos que rodean la rodilla. Si no te molesta, también puedes salir a caminar o montar en bicicleta
4. Utiliza soportes y rodilleras
Una rodillera o una ortesis proporciona estabilidad adicional al moverte. Esto puede ayudar a proteger la rodilla contra torceduras o sobrecargas.
5. Cuida tu peso
Si tienes sobrepeso, esto ejerce una presión adicional sobre las articulaciones de las rodillas. Por eso es importante cuidar tu alimentación y tu estilo de vida. Así reducirás el dolor y retrasarás el desgaste.
6. Utiliza la terapia de luz roja
Los dispositivos de terapia de luz roja, como el láser PowerCure, ayudan a la rodilla a recuperarse mejor. Alivia el dolor y favorece la circulación sanguínea. Hoy en día puedes utilizarlo tú mismo, desde casa.

¿Ayuda la terapia de luz roja con el dolor de rodillas?
La terapia de luz roja es una forma de reducir el dolor y las molestias en la articulación de la rodilla. A veces se considera un analgésico natural para el dolor articular. La luz roja penetra en los tejidos y estimula a las células para que se recuperen mejor. De este modo, mejora la circulación sanguínea y se reducen las inflamaciones. Esto se traduce en menos dolor y una articulación de la rodilla más flexible.
Ventajas de la terapia con luz roja para el dolor de rodilla:
- Estimula la recuperación natural de los tejidos
- Mejora la circulación sanguínea y el aporte de oxígeno en la zona dolorida
- Reduce la inflamación y la hinchazón
- Alivia el dolor
Con un dispositivo como el láser PowerCure puedes aplicar un tratamiento específico y, de este modo, ayudar a tu articulación de la rodilla a recuperarse y aliviar el dolor.