¿Tienes faringitis? Así puedes tratarla tú mismo

Una faringitis puede ser muy molesta. Algunas personas son muy propensas a padecerla y la sufren al menos una vez al año. Aquí te explicamos qué puedes hacer si tienes la garganta inflamada.

¿Cuáles son los síntomas de una faringitis?

Los síntomas de una faringitis pueden variar de una persona a otra. A veces son leves y otras veces muy evidentes. Estos son los síntomas más comunes:

  • Dolor o sensación de ardor en la garganta, sobre todo al tragar
  • Dificultad para tragar
  • Manchas blancas
  • Garganta enrojecida e inflamada
  • Voz ronca
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Sensación de malestar o cansancio
  • Fiebre leve
  • Dolor de cabeza o dolor muscular

A veces también puedes tener un resfriado, lo que te provocará tos o moqueo. Si tienes fiebre alta o graves problemas para tragar, ponte en contacto con tu médico de cabecera. En muchos casos, la faringitis se cura sin problemas.

¿Cuánto tiempo dura una faringitis?

La duración de la faringitis varía de una persona a otra y depende sobre todo de tu sistema inmunitario. En la mayoría de los casos, dura entre 3 y 7 días, y los síntomas remiten si descansas lo suficiente. Si no te cuidas lo suficiente, no sigues una alimentación saludable y no descansas lo necesario, la recuperación puede tardar más tiempo. Si al cabo de 7-10 días aún no ha remitido, ponte en contacto con un médico.

¿Cómo se distingue entre un dolor de garganta y una faringitis?

El dolor de garganta y la faringitis pueden resultar bastante confusos. Además, una faringitis incipiente puede confundirse con un dolor de garganta o un resfriado. El dolor de garganta se reconoce sobre todo por síntomas sencillos, como una sensación de sequedad y voz ronca. Una faringitis, en cambio, provoca más síntomas, como manchas blancas, inflamación de la garganta, ganglios inflamados o incluso fiebre.

¿Es contagiosa la faringitis?

Puede ser contagiosa si está provocada por una bacteria o un virus. Si tienes las defensas bajas, eres más propenso a contraerla. Por otro lado, también existe una variante no contagiosa, que suele deberse al aire seco, al tabaco o a hablar mucho. Afortunadamente, ambos casos se pueden tratar fácilmente por uno mismo.

7 consejos para tratar tú mismo una faringitis

¿Te preguntas qué hacer ante una faringitis? Lee aquí las medidas que puedes tomar por tu cuenta para que la recuperación sea más fácil y llevadera.

1. Descansa mucho

Cuando tienes una inflamación, tu cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Por eso, tómatelo con calma, duerme lo suficiente y evita en la medida de lo posible el esfuerzo físico intenso.

2. Mantén la garganta hidratada

Bebe suficiente agua, caldo o té para mantener la garganta hidratada y ayudar a tu cuerpo. Evita el alcohol y el café por ahora, ya que provocan una mayor deshidratación.

3. Haz gárgaras con agua salada

Haz gárgaras con agua salada varias veces al día para aliviar la garganta y reducir la irritación. Disuelve media cucharadita de sal en agua tibia y luego escúpela.

4. Come alimentos blandos durante un tiempo

Para evitar una mayor irritación, lo mejor es comer alimentos blandos durante un tiempo, como yogur, sopa o puré. Esto también ayuda si te duele al tragar.

5. Alivia la garganta

Ayuda a aliviar aún más la garganta con, por ejemplo, té con miel, leche caliente o pastillas para chupar. Esto puede aliviar temporalmente el dolor y contribuye a una recuperación más cómoda.

6. Aumenta la humedad del aire en casa

El aire seco puede agravar los síntomas y, por lo tanto, dificultar la recuperación. Utiliza un humidificador en casa o coloca recipientes con agua junto a todos los calefactores de la vivienda.

7. Utiliza la terapia de luz roja

Utiliza la terapia de luz roja para estimular la circulación sanguínea y favorecer la recuperación de las membranas mucosas de la garganta. Puedes aplicártela tú mismo en casa para acelerar la recuperación y aliviar el dolor.

rood licht therapie apparaat kopen

¿Cómo ayuda la terapia de luz roja en caso de faringitis?

La terapia con luz roja ayuda a estimular los tejidos mediante longitudes de onda de luz. De este modo, se mejora la circulación sanguínea y se estimula el proceso de recuperación. En caso de faringitis, esto puede ayudar a reducir la inflamación más rápidamente, aliviar el dolor y acortar el tiempo de recuperación. Si sufres dolor de garganta con frecuencia o eres propenso a las inflamaciones, también puede resultar útil como medida preventiva. Existen diferentes formas de terapia con luz roja que resultan eficaces para esto:

  • Terapia intranasal con luz roja: en la que se utiliza luz roja a través de la nariz. Esto no solo mejora la circulación sanguínea y reduce la inflamación, sino que también fortalece el sistema inmunitario. De este modo, puedes prevenir por completo las inflamaciones, o bien que la inflamación no sea tan molesta y te recuperes más rápido. El IN-light Pro es un láser de terapia de luz roja intranasal ideal para este fin.
  • Terapia de luz roja localizada: consiste en aplicar luz roja con un dispositivo portátil para tratar zonas específicas. Esto ayuda a mejorar la circulación sanguínea a nivel local, reducir la inflamación y favorecer la curación de la zona concreta. El PowerCure Pro es un dispositivo de terapia con luz roja que resulta muy adecuado para este fin.

Terapia con luz roja de PowerCure para la faringitis

El láser PowerCure Pro es un dispositivo de terapia con luz roja que puedes utilizar para tratar de forma específica una faringitis. Además, no solo es eficaz para esta dolencia, sino también para muchas otras molestias y afecciones, ¡tanto en personas como en animales! Puedes utilizar el láser PowerCure Pro por tu cuenta, lo que te permite realizar el tratamiento a tu propio ritmo.

Echa un vistazo al láser PowerCure Pro